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“No se puede desatar un nudo sin saber cómo está hecho.”

(Aristóteles)

Psicoterapia para adultos: Ayuda para momentos emocionalmente difíciles

Existen momentos emocionalmente difíciles que se pueden resolver sin ayuda profesional pero, a veces, algunas dificultades pueden ser más constantes por ser más profundas y originadas en las primeras experiencias de vida.

En un contexto de debilidad emocional, malestar continuado o insatisfacción personal, la calidad de vida se ve muy afectada. A veces no logramos entender el sentido de lo que sentimos, pensamos, creemos o hacemos, pudiéndonos sentir fuera de control, confundidos, desesperanzados, ansiosos, tristes, solos, vacíos, frustrados, enfadados…

Hay momentos en los que existen dificultades para establecer y mantener relaciones satisfactorias, es complicado manejar la ansiedad y el estrés, no sabemos cómo afrontar pérdidas y duelos, aparecen síntomas físicos como expresión del dolor emocional, aparecen problemas sexuales, desórdenes alimentarios, adicciones… Es un buen momento para iniciar un proceso para explorar estos sentimientos, creencias y comportamientos, identificar aspectos que se quieran cambiar, entenderse mejor a uno mismo y a los otros, establecer metas personales y trabajar hacia el cambio deseado. Así iniciamos un proceso personal en el que se escucha profundamente, se aprende y se trabaja con las partes heridas de uno mismo.

“No se puede desatar un nudo sin saber cómo está hecho.”

(Aristóteles)

Objetivos de la psicoterapia

La psicoterapia va dirigida a conocer los conflictos más o menos visibles, pero presentes y que actúan en nosotros, derivados de cómo nos manejamos con los sentimientos, las conductas y las relaciones.

Más allá del alivio del síntoma, el objetivo es saber qué lo causa. Explorando y analizando por qué uno se agobia, por qué uno se siente acorralado y por qué este sentimiento tiende a repetirse, por ejemplo, se gana un entendimiento más profundo de cómo te relacionas contigo mismo y los demás.

Se trata de llegar a ser más flexibles y autónomos y a reducir el sufrimiento. El conocimiento más amplio de uno mismo y aprender nuevas formas de hacer, permiten afrontar y comprender la realidad de una forma más adecuada.